Alexandra Kehayoglou comenzó a hacer unas alfombras únicas, similares al musgo, tras acabar la escuela de arte en 2008. Alexandra utiliza retales e hilos de la fábrica de su familia en Buenos Aires y le lleva hasta dos meses crear una pieza.

Muchas de las obras de Alexandra representan paisajes. La artista desea conservar la imagen de algunos lugares que están empezando a cambiar por efecto de la intervención humana: campos, ríos o praderas perduran para la memoria a través de sus lanas de múltiples tonalidades.

Mas que alfombras son verdaderas obras de arte, ¿no crees?.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Apuntate a nuestra newsletter